ARTICULO SOBREVIVIR AL SEISMO DE LA RUPTURA rita

Sobrevivir al seismo de una ruptura

RITA ABUNDANCIA – SMODA EL PAIS – 19 DE MAYO DE 2015

Sexo tras una ruptura, ¿guardar luto o pasar página cuanto antes?
Mientras unos optan por extensas jornadas de reflexión, otros se embarcan en numerosas aventuras. Ambas son estrategias para sobrevivir al seísmo de la ruptura.

“Todas las familias felices se parecen unas a otras; pero cada familia infeliz tiene un motivo especial para sentirse desgraciada”, esta cita que eligió Tolstoi para empezar Ana Karenina puede servirnos también, si cambiamos la palabra ‘familias’ por amores, para el comienzo de este artículo sobre relaciones fallidas, rupturas, desengaños o pérdidas. Cosas todas mucho más literarias e interesantes que las historias que acaban con el típico “fueron felices y comieron perdices”, porque cuando la infelicidad irrumpe no hay reglas que seguir y encarar el temporal requiere planes y propuestas cada vez más creativas.

No hace mucho que imperaba la idea de que un tsunami de estas características necesitaba, innegablemente, de un periodo de duelo, descanso y reflexión para desmenuzar los porqués y analizar minuciosamente las causas, para evitar volver a tropezar de nuevo en la misma piedra. Pero están también los partidarios de “el muerto, al hoyo, y el vivo al bollo”, que se inclinan más por la filosofía de “un clavo quita otro clavo” y que dan por descontado que, por muchas las reflexiones que hagamos, el ser humano lleva incrustado en su ADN tropezar una y mil veces, especialmente en cuestiones emocionales. De hecho, los psicólogos no son ya tan categóricos como acostumbraban y empiezan a contemplar que el sexo puede tener también su función terapéutica –si se toma en la dosis acertada y no se abusa de él– a la hora, no de olvidar un amor, pero sí de pasar esa fase de la forma más llevadera posible.

Un estudio que llevaron a cabo dos psicólogas de la universidad de Misuri, Lindsay L. Barber y M. Lynne Cooper, y que fue publicado en Archives of Sexual Behavior, ponía de manifiesto que recurrir al sexo ocasional es una de las armas más esgrimidas tras una ruptura, ya que hasta un tercio de las personas que participaron en el experimento reconocieron haber tenido aventuras sexuales para superar el fin de una relación; mientras un 25% admitía haberlo hecho, única y exclusivamente, por venganza a su ex. Este comportamiento se hacía más patente cuanto más dolorosa había sido la ruptura y mayor era el compromiso con la pareja, en un intento de aliviar los sentimientos negativos, aunque la promiscuidad desaparecía con el tiempo, a medida que uno iba admitiendo la nueva situación.

leer mas

0 comentarios

Escribe tu comentario

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *